Con dos ausencias destacadas, la del presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, y la del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, arranca hoy en Santo Domingo la 28 Cumbre Iberoamericana que reúne a los jefes de Estado y de Gobierno de los 22 países adheridos al organismo de cooperación birregional.
Sin embargo, la cita, convocada en torno a los temas de justicia social y sustentabilidad, también está atravesada por algunos temas urgentes relacionados con la actualidad económica y geopolítica, así como con el delicado estado de las relaciones bilaterales entre algunos países. Por ejemplo, las relaciones entre Ecuador y Argentina se han deteriorado drásticamente por el caso de la fuga de la exministra María Duarte de la embajada argentina en Quito, al igual que entre Colombia y Perú por las fuertes críticas de Gustavo Petro al gobierno de Dina Boluarte.
Es significativa la ausencia de los jefes de Estado de los dos países con mayor peso económico de la región. El presidente brasileño, Lula da Silva, rechazó la cumbre a favor de una visita de estado a China y una reunión con Xi Jinping. El mexicano López Obrador tradicionalmente no viaja al extranjero, pero en esta ocasión ni siquiera estará en el partido el canciller Marcelo Ebrard. Una ausencia, esta última, para la que ni siquiera se ha adoptado la preocupación por una justificación.
En cambio, según la tradición, estará presente el rey de España, Felipe VI, al igual que el jefe del gobierno español, Pedro Sánchez. Por la parte europea también dirá presente el Alto Representante para Asuntos Exteriores y Cooperación con la UE, Josep Borrell.

